SANTA ANA, SAN JOAQUÍN Y LA ANUNCIACIÓN A MARÍA

        El Protoevangelium de Santiago nos ofrece la siguiente historia: En Nazaret vivían Joaquín y Ana, una pareja rica y piadosa pero que no tenía hijos. Cuando en una fiesta Joaquín se presentó para ofrecer sacrificio en el Templo, fue rechazado por un tal Ruben, bajo el pretexto de que hombres sin descendencia no eran dignos de ser admitidos. Joaquín, cargado de pena, no volvió a su casa sino que se fue a las montañas a presentarse ante Dios en soledad, ayunando y orando durante 40 días y 40 noches. También Ana, habiendo conocido la razón de la prolongada ausencia de su esposo, clamó al Señor pidiéndole que retirase de ella la maldición de la esterilidad y prometiéndole dedicar su descendencia a Su servicio.

        Sus oraciones fueron escuchadas; un ángel se les apareció simultáneamente y les dijo: "Ana, el Señor ha mirado tus lágrimas; concebirás y darás a luz y el fruto de tu vientre será bendecido por todo el mundo". El ángel hizo la misma promesa a Joaquín, quién volvió a donde su esposa. Ana dio a luz una hija a quien llamó Miriam (María). Al cumplir los tres años, Joaquín y Ana llevaron a María al templo para consagrarla a Dios como habían prometido. María vivió en el templo hasta que cumplió los 12 años.

        Por la tradición cristiana sabemos que María hizo un voto de virginidad que debía mantenerse aún en caso de matrimonio. Algunos judíos hacían este voto. (Ej.: los Esenios). Además habían mujeres consagradas vírgenes para el servicio del Templo.

        Ya estaba María desposada con José cuando Dios le envió al ángel Gabriel a decirle: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. No temas , María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el señor Dios le dará el trono de David, su Padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fín”. María le contestó: “¿Como será esto, pues no conzco varón?”.

Es decir, que María pregunta al ángel cual es el medio extraordinario que Dios tiene pensado para que ella no rompa su voto de virginidad y conciba un hijo. Recordemos que a sus padres les concedió tener descendencia, siendo Ana estéril, por el ayuno y la oración. Como veremos, en este caso no se trata de ayunar y orar para encontrar la gracia ante Diós, sino que la gracia le precede.

        El ángel le contestó: “El espíritu Santo vendrá sobre tí, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible”. María contestó: “He aquí la esclava del señor; hágase en mí según tu palabra”. Y el ángel se retiró.

        El ángel se retiró porque María se entrega de inmediato y plenamente, como una esclava, a la voluntad de Dios, porque si este anuncio se le hace a otra persona, a mí por ejemplo, seguro que el ángel se quedaría un ratito más para explicarme que el hecho de que Dios me haya elegido para este gran acontecimiento no es para el disfrute de grandezas, riquezas y sirvientes, sino que me va a llevar a muchos dolores y que “una espada atravesará mi alma” para que el mundo sea salvo.


VIRGEN DE LOS DOLORES

         Desde el 14 de Junio de 1981, domingo de la Santísima Trinidad, la Virgen de los Dolores se le apareció en multitud de ocasiones a Luz Amparo Cuevas, junto a un fresno en Prado Nuevo, Madrid.

       Esto hace que Prado Nuevo sea un lugar privilegiado de oración y recogimiento en el que se reciben paz, alegría y fortaleza espiritual. Muchos han visto como sus vidas han cambiado tras acudir a este lugar. Los frutos nacidos al pié del fresno donde se apareció la VIRGEN DE LOS DOLORES son innumerables: miles de conversiones, con una sola nota común: acercamiento a la iglesia, por parte de aquellos que se habían alejado de ella; perseverancia en la vida cristiana y sacramental; recuperación del apostolado de los laicos; e incluso curaciones. Permanece abierto todo el día para quien desee acudir.


SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS

   

Desde 1945 a 1959, la Stma. Virgen se apareció en Amsterdam (Holanda) a la vidente Ida Peerdeman. El 11 de febrero de 1951 se presentó bajo su nuevo título: "Yo soy la Señora, María, Madre de todos los Pueblos".

El 31 de Mayo de 1951, la Virgen pide que sea llamado el último dogma mariano, que comprende una triple verdad:
"El Padre y el Hijo quieren enviar en este tiempo a María, la SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS, como Corredentora, Medianera y Abogada".
"Cuando el dogma... sea proclamado, entonces la Señora de todos los Pueblos dará la verdadera paz al mundo".

El 20 de Septiembre de 1951, la Stma. Virgen dictó con insistencia a la vidente esta breve y potente oración para que se proclame a María Corredentora cuanto antes y de ese modo el Espíritu Santo descienda con una nueva plenitud, como ha sido prometido:

ORACIÓN DE INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

"Señor Jesucristo, Hijo del Padre,
manda ahora tu Espíritu sobre la tierra.
Haz que el Espíritu Santo habite en el corazón de todos los pueblos,
para que sean preservados de la corrupción, de las calamidades
y de la guerra.
Que la Señora de todos los Pueblos, María Santísima,
sea nuestra Abogada. Amen."